Sillón relax eléctrico

¿Le cuesta levantarse del sillón? Descubre consejos y ayudas

“Está cómodo mientras está sentado, pero cuando quiere levantarse necesita ayuda”.

Si esta situación se repite en casa, es normal preguntarse si habría que cambiar el sillón o buscar algún apoyo. Antes de comprar, conviene observar qué ocurre y en qué momento aparece la dificultad.

Las ayudas para levantarse del sillón deben elegirse pensando en la persona que va a utilizarlas y en su entorno. El objetivo es que pueda participar en el movimiento con el apoyo que necesita y que la familia sepa cómo acompañarla.

¿Por qué cuesta levantarse de algunos sillones?

Ponerse de pie requiere fuerza en las piernas, equilibrio y, en ocasiones, apoyo de los brazos. La altura del asiento, el espacio para colocar los pies y los reposabrazos también influyen en la incorporación.

Por eso, una primera pregunta útil es: ¿sucede en todos los asientos o principalmente en este sillón?

Cuéntale al profesional si la persona necesita varios intentos, si pide ayuda cada vez o si la dificultad ha cambiado recientemente. Esa información ayudará a orientar la valoración.

Qué revisar antes de elegir una ayuda

La altura y el apoyo de los pies

Un asiento demasiado bajo puede complicar la incorporación. Sin embargo, elevarlo sin comprobar cómo queda la persona sentada tampoco es una solución adecuada.

Hay que valorar la altura en relación con su cuerpo y comprobar el apoyo de los pies. No existe una medida universal que funcione para todas las personas mayores.

La profundidad y la firmeza del asiento

Observa si la persona puede apoyar la espalda y mantener los pies bien colocados o si el asiento resulta demasiado profundo. Comprueba también cuánto se hunde al sentarse.

Estos detalles deben revisarse con la persona utilizando el sillón: la apariencia del mueble vacío no explica cómo se adapta a ella.

Los reposabrazos y la estabilidad

Los reposabrazos deben permitir un apoyo accesible y el sillón ha de mantenerse estable. También conviene dejar espacio para colocar los pies y mantener despejado el entorno.

Las orientaciones sobre sedestación de Cambridge University Hospitals insisten en adaptar las dimensiones del asiento al usuario, con apoyo de los pies y reposabrazos adecuados.

Qué ayudas para levantarse del sillón se pueden valorar

Adaptar la altura del asiento

En determinados muebles pueden valorarse alzas específicas. Su compatibilidad, instalación y estabilidad deben comprobarse antes del uso. Evita improvisar elevaciones con objetos domésticos.

Utilizar un asiento incorporador o un sillón elevador

Los asientos incorporadores y los sillones elevadores ayudan a elevar la pelvis para facilitar el paso hacia la posición de pie. La elección depende de las capacidades de la persona y de cómo utiliza el asiento.

Antes de decidir, plantea estas preguntas:

  • ¿Puede probarlo la persona que lo utilizará?
  • ¿Se adapta el asiento a sus medidas?
  • ¿Puede manejar el sistema de accionamiento?
  • ¿Cuánto espacio necesita el equipo en casa?
  • ¿Qué ayuda seguirá necesitando durante la incorporación?

Un sillón reclinable y un sillón con función de incorporación ofrecen funciones diferentes. Conviene comprobar expresamente qué hace el modelo elegido.

Valorar otras ayudas de incorporación o transferencia

Cuando la dificultad requiere más asistencia, es importante valorar otras soluciones. La selección del equipo y la forma de utilizarlo necesitan orientación individual.

Puedes ampliar información en nuestra página de ayudas para la transferencia y el descanso en casa.

¿Sirve cualquier cojín para elevar el asiento?

Antes de añadir un cojín, explica al profesional qué quieres resolver: comodidad, postura o presión.

En Ortoprono abordamos estas necesidades desde nuestras soluciones de autonomía para adultos, que incluyen descanso, cojines, posicionamiento y transferencia.

Si eres familiar o cuidador, consulta cómo ayudar

Cuando alguien necesita asistencia para incorporarse, también necesita orientación quien le acompaña. Pide que un profesional os enseñe la ayuda adecuada para vuestro caso y compruebe cómo la realizáis.

En la consulta, explica:

  • En qué asiento ocurre y con qué frecuencia.
  • Qué puede hacer la persona por sí misma.
  • Cómo la ayudáis actualmente.
  • Qué espacio tenéis alrededor del sillón.
  • Qué os preocupa más del movimiento.

Si la dificultad aparece de repente o se acompaña de dolor nuevo, mareo o debilidad, solicita valoración sanitaria antes de atribuirla al mueble.

Encuentra una solución adaptada a vuestro día a día

Acertar empieza por entender qué necesita la persona. Puede que haya que revisar el asiento, valorar una ayuda de incorporación o buscar una solución de transferencia más adecuada.

En Ortoprono te ayudamos a valorar las opciones para facilitar la autonomía y el cuidado en casa. Cuéntanos qué ocurre al levantarse y qué apoyo necesita la persona.

Consulta tu centro Ortoprono más cercano y solicita asesoramiento personalizado.

Preguntas frecuentes sobre ayudas para levantarse del sillón

¿Qué altura debe tener el asiento de una persona mayor?

Depende de sus medidas y necesidades. Conviene comprobar el apoyo de los pies, la postura y la facilidad para incorporarse, en lugar de elegir una altura solo por la edad.

¿Un sillón reclinable ayuda a ponerse de pie?

La reclinación permite cambiar la posición del respaldo; la función de incorporación ayuda a elevar el asiento. Comprueba si el modelo dispone de esta última función.

¿Cómo elegir un sillón elevador?

Valora el ajuste a la persona, el manejo de los mandos, el espacio disponible y la asistencia que necesita. Si es posible, solicita una prueba antes de comprar.

¿Y si sigue necesitando ayuda aunque cambie de sillón?

Solicita una valoración individual. Puede ser necesario revisar otras necesidades de movilidad o utilizar una ayuda diferente.