Úlceras por presión: cómo prevenirlas

13 de marzo de 2021

Las úlceras por presión suelen aparecer en personas con movilidad reducida que permanecen largos períodos de tiempo en la misma posición. Te contamos cómo prevenirlas.

Muchas veces no somos conscientes del importante problema de salud que pueden llegar a ser las úlceras por presión. Y es que son una molestia tanto para las personas que las padecen, como para las personas de su entorno, ya que empeoran el estado de la persona y a consecuencia su calidad de vida. 

Es fundamental para el bienestar de la persona emplear varias estrategias de intervención para evitar el daño de la piel, puesto que, una vez instaurada la úlcera, puede incluso dificultar el tratamiento de la enfermedad del paciente hasta el punto de hacerlo fracasar.

 La correcta elección de las superficies de apoyo, la movilización progresiva, y la adecuada redistribución de la presión, sobre todo en las prominencias óseas son algunas bases para evitar la aparición de las úlceras por presión.

Como sabemos los inconvenientes que puede generar este problema en la salud de la persona que lo padece, en este post vamos a explicar qué es una úlcera por presión y cómo prevenirla.

¿Qué es una úlcera por presión?

Las úlceras por presión también reciben el nombre de escaras o llagas por presión, y son zonas de piel lesionadas por permanecer durante demasiado tiempo en una misma posición.

 Por eso suelen ser frecuentes en personas mayores y/o con movilidad reducida, ya que aparecen por estar durante un largo periodo de tiempo encamado sin poder cambiarse solas la posición o por permanecer largos ratos en silla de ruedas. 

Siempre suelen formarse en las zonas dónde los huesos están más cerca de la piel como los talones, las caderas, los tobillos, codos, sacro, etc. 

La buena noticia es que la mayoría de las úlceras por presión se pueden evitar. A continuación, te explicamos cómo prevenir úlceras por presión en el adulto mayor y demás personas con algún tipo de movilidad reducida. 

¿Cómo prevenir las úlceras por presión?

Una vez hayan aparecido las úlceras por presión existen una variedad de tratamientos que se pueden aplicar para hacerlas desaparecer. No obstante, lo mejor es prevenirlas. Te explicamos como: 

1. Mantener la piel seca y limpia 

Para prevenir las úlceras por presión debemos mantener la piel seca y limpia. La humedad constante puede traer graves consecuencias en la piel. Para ello se utiliza jabones y sustancias limpiadoras respetuosas con la piel y el pH adecuado para no irritarla. 

La piel nunca debe deshidratarse, por eso, es importante evitar que la piel se reseque haciendo uso de una buena crema hidratante que absorba bien y no utilizar colonias y alcoholes, ya que producen un efecto contrario al que queremos conseguir.    

Debemos lavar la piel con agua tibia, aclarar y secar con cuidado sin friccionar. En el caso de que la persona sufra un problema de incontinencia o exceso de sudoración lo mejor es hacer uso de productos barrera como productos con óxido de zinc que protegen y aíslan la piel de toda humedad que pueda aparecer.

2. Examinar la piel cada día 

Para que no se nos escape ninguna úlcera por presión, examinaremos la piel como mínimo una vez al día poniendo especial atención a las siguientes zonas: talones, caderas, tobillos, zona sacra y codos. 

Pero tampoco debemos olvidarnos de las zonas expuestas a incontinencia como: las heces, la orina, el sudor, etc., puesto que son áreas propensas a originar úlceras.

3. La movilización 

La movilización y los cambios posturales son fundamentales para prevenir las úlceras por presión, ya que estar sentado o tumbado en la misma posición durante un largo periodo de tiempo es la causa principal de la aparición de úlceras. 

Por eso, es importante pedirle a tu médico o a un profesional sanitario un plan que ayude a fomentar y mejorar la movilidad de la persona afectada. 

En cuanto a los cambios posturales, debemos tener en cuenta hacerlos cada 2-3 horas siguiendo siempre el mismo sistema rotatorio de cambios.

El uso de una cama articulada, será necesario para que las personas con movilidad reducida puedan cambiar de posición mientras permanecen encamados. 

4. Hacer uso de colchones y sillones antiescaras

Este punto puede favorecer mucho para evitar la aparición de úlceras por presión, ya que tanto los colchones antiescaras como los sillones geriátricos nos ayudan a prevenir e incluso a tratar las úlceras por presión una vez hayan aparecido.

Y si la persona suele moverse en silla de ruedas, es recomendable utilizar un cojín antiescaras 

Los materiales antiescaras aportan confort y comodidad al enfermo disminuyendo la presión que se genera en las zonas que permanecen apoyadas. Además, los colchones suelen estar preparados para las personas que presentan incontinencia, problemas circulatorios, sudoración excesiva o problemas neurológicos.

Esto ayudará a evitar problemas circulatorios e hinchazón en piernas y pies y reduce los dolores musculares y óseos.

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